viernes, 23 de noviembre de 2012

Cuento uno

El río Andalién se desbordó en la mañana, mi mamá gritaba que el agua estaba adentro y que teníamos que llevar todo al segundo piso. Desenchufamos la lavadora y el refrigerador. Fui a la Universidad del Biobío a buscar ayuda y encontré al estero Nonguén pasando por encima del puente. Ahí estaba Mauricio, con traje de agua. Me acompañó a la casa. Mi mamá ya se había ido en el bote de los bomberos. Nosotros fuimos caminando hacia el Hospital del Trabajador, el agua me llegaba al muslo pero él me apretaba fuerte la mano para que no me asustara.

No hay comentarios:

Publicar un comentario